Bovino

El subsector bovino representa el 7,1% del total del sector ganadero canario, con un censo actual de 17.677 cabezas de ganado, de las cuales 7.656 son vacas productoras de leche. De esta forma, existen granjas destinadas tanto a la producción de leche (con un total de 39.185 miles de litros producidos en 2008) como al engorde de animales para la obtención de carne (con 7.627 animales sacrificados, que representan un total de 4.093 toneladas de peso en vivo).

bovino2Las explotaciones albergan un número variable de animales; en los últimos años se han instalado algunas de tamaño importante y mayor tecnificación, si bien el sector se caracteriza fundamentalmente por granjas pequeñas, de corte tradicional, que muchas veces desarrollan la actividad ganadera como complemento de actividades agrícolas diversas, obteniendo de esta forma el estiércol requerido para el adecuado desarrollo de los cultivos.

En general, no podemos decir que exista en Canarias una ganadería vacuna exclusiva para la producción de carne, tal y como se concibe en otras zonas; en el caso de las Islas, este subsector presenta una gran vinculación al vacuno de aptitud lechera, lo que condiciona la elección de las razas, buscando esta doble vocación.

Según los datos recogidos a través de los censos anuales, el subsector ha sufrido durante los últimos años una importante regresión. Así, en 1988 se registraron 31.211 animales, frente a los 21.719 correspondientes a 1998, siendo el último dato disponible el ya citado de 17.677 para 2008.

Este hecho deriva de diferentes circunstancias: por un lado, la comercialización de la carne de origen local presenta serias dificultades al no poder competir con los precios a los que se vende la carne refrigerada o congelada de importación, muchas veces procedente de terceros países, donde las exigencias higiénico-sanitarias, así como las normativas sobre piensos autorizados, son mucho más laxas. Otro punto a tener en cuenta es que, mientras que en el caso de la carne foránea resulta factible importar en mayor cantidad aquellas partes del canal más demandadas por los consumidores, en el caso de animales sacrificados localmente, resulta necesario buscar salida en el mercado a todo el despiece.

bovino1De esta forma, se hace necesario afrontar una profunda reforma del subsector, a fin de estar en disposición de competir en igualdad de condiciones, pudiendo ofrecer al consumidor unos productos que ofrezcan todas las garantías de haber sido producidos, utilizando procedimientos correctos, en las propias Islas Canarias. Para ello, es preciso que las técnicas de producción puedan ser las adecuadas, principalmente en lo referente a la alimentación y los alojamientos. En cuanto a las infraestructuras, debe potenciarse su modernización, con la mecanización de tareas como la distribución de alimentos o la retirada de residuos, lo que contribuye a la correcta higiene de los locales, la organización racional del rebaño, y la calidad de los productos obtenidos. Además, estas mejoras determinarían la disminución del impacto medioambiental y paisajístico generado, mucho mayor en el caso de las explotaciones incorrectamente acondicionadas.

Otras líneas de ayuda interesantes son las destinadas a la conservación de las razas autóctonas, como la Vaca Canaria, animal muy rústico, longevo y de carácter manso. La práctica del tradicional arrastre de ganado, su presencia en las romerías, y el esfuerzo de las asociaciones de ganaderos han propiciado la recuperación de esta raza, fundamentalmente en las islas capitalinas. También se encuentra protegida la Vaca Palmera, que actualmente cuenta con una población de unos 400 ejemplares, localizados principalmente en la zona norte de La Palma.bovino3