Ovino

El subsector ovino representa el 10,5% del censo ganadero canario. La evolución del número de cabezas ha sido muy positiva, desde las 39.157 registradas en 1998 hasta  las 124.907 en 2007. No obstante, la cifra para 2008 ha sido inferior, con 93.354 individuos. Los valores de producción de ese mismo año han sido: 83.104 animales sacrificados (lo que corresponde a 2.091 toneladas de peso en vivo), y 2.830.000 litros de leche, producidos por 18.664 ejemplares en ordeño.ovino4

El número de animales con el que cuentan las explotaciones es variable. Como en otros subsectores, conviven granjas de tamaño mediano o grande con otras muchas de carácter artesanal y familiar, emplazadas en el medio rural, que cuentan con un número reducido de animales. Algunas de ellas aún desarrollan la actividad basando su alimentación fundamentalmente en el pastoreo; en otras ocasiones, la actividad del ovino se complementa con otra actividad ganadera (caprino) o agrícola (producción de plátanos).ovino3

El aprovechamiento de este ganado en las islas corresponde con la aptitud predominante de las dos razas autóctonas mayoritarias: Oveja Canaria de Pelo (aptitud cárnica), y Oveja Canaria (aptitud láctea). También podemos encontrar algunos ejemplares de oveja de lana, y en La Palma, la Oveja Palmera, raza que ha formado parte de la economía doméstica de muchas familias hasta finales de los años sesenta. Con su lana se confeccionaban telas y prendas de vestir, mientras que la carne de carnero era también muy apreciada por su calidad. Actualmente se encuentra en serio peligro de extinción, no sobrepasando su población el centenar de ejemplares, que se conservan gracias al empeño de algunos criadores.ovino5

El ganado ovino formaba parte de la cabaña prehispánica. Las fuentes etnohistóricas describen a estas ovejas con una característica peculiar: su ausencia de lana, salvo en el rabo. Se piensa que, debido a este pelaje liso que les daba un aspecto diferente a las razas europeas, pudieron ser confundidas con cabras por algunos cronistas.

Algunos ejemplares de estas ovejas fueron llevados a América en los primeros viajes tras el descubrimiento, donde se adaptaron y reprodujeron de forma numerosa. Hace pocos años, ganaderos canarios la han reintroducido en las islas con gran éxito.

Por su parte, la Oveja Canaria sería producto de la fusión de la raza aborigen descrita con ovejas de lana españolas y portuguesas, importadas por los colonos. Esta raza, extremadamente rústica, se adapta con facilidad a los diversos microclimas de las islas, siendo el pastoreo en rebaños el sistema de explotación tradicional.ovino1