Papas

 

Las papas autóctonas son una exquisitez de la gastronomía tradicional isleña, apreciadas por su calidad y sus sabores únicos.papas1

El origen de la papa se encuentra en Sudamérica, en las tierras altas de los Andes, donde se cultivan desde hace más de 7.000 años. Existen referencias de su presencia en Canarias desde los primeros años de la década de 1560; posteriormente, la papa se adaptó al suelo y el clima de las islas, y los campesinos canarios la adoptaron como uno de sus cultivos importantes.

Actualmente, Canarias representa el único lugar de Europa donde se continúan cultivando estas papas de origen andino. Concretamente, el 90% de las papas antiguas de Canarias se producen en Tenerife, ya que en el resto del Archipiélago, aunque también se cultivaron en el pasado, se han ido perdiendo. El 10% restante se reparte entre La Palma, Lanzarote, La Gomera y El Hierro.papas3

Algunas variedades antiguas importantes en Tenerife son las conocidas papas bonitas (coloradas, blancas, llagadas, ojo de perdiz y negras), negras o negras yema de huevo, azucenas (blancas y negras), torrenta, borralla, pelucas y palmeras. Posteriormente, ha habido nuevas introducciones que igualmente se han adaptado a las condiciones locales.

Por su parte, entre las variedades comerciales de papa blanca que se cultivan actualmente en Canarias destacan: druid, red cara, galáctica, cara y valor.

Según los datos de la Estadística Agraria de Canarias 2008, la superficie dedicada al cultivo de la papa en Canarias alcanza las 4.134 hectáreas (aproximadamente el 60,7% de las mismas en cultivo de regadío, y el 39,3% restante de secano). Respecto a la producción, se registraron 67.758 toneladas, valoradas en unos 35 millones de euros. Esto supone el 7,5% respecto a la producción total, y el 6,35% de la facturación. Por provincias, cerca del 56,7% se produce en Santa Cruz de Tenerife, y el 43,3% restante en Las Palmas.papas5

Durante las últimas décadas, el cultivo de la papa se ha intensificado debido a su rentabilidad. Pero la siembra de “papa sobre papa” ha terminado por favorecer mermas en la producción, principalmente por la mayor incidencia de plagas y enfermedades (nemátodos, polilla guatemalteca y hongos como rhizoctonia). Por este motivo es importante recuperar buenas prácticas tradicionales como la rotación de cultivos, que contribuye a la recuperación del terreno y a la ruptura de los ciclos de plagas y enfermedades.