Porcino

El sector porcino es otro de los subsectores ganaderos que cuenta con gran relevancia en las islas. La evolución del censo fue muy positiva durante la década de los noventa, fundamentalmente en la provincia oriental. Se alcanzanzó en 1999 un valor máximo de 85.855 ejemplares, entre verracos, hembras de cría, lechones y cerdos de cebo. Sin embargo, a partir del año 2000, se han registrado fluctuaciones a la baja, contabilizándose en el año 2008 un total de 61.086 ejemplares, lo que representa el menor valor de la presente década. La producción de carne registrada para este mismo año fue de 11.443 toneladas de peso en vivo.

porcino3En las islas existen explotaciones destinadas al ganado porcino en sus distintos ciclos de producción: lechones, cebo y ciclo completo. Las capacidades son muy heterogéneas, conviviendo granjas de cierta entidad con otras de muy pequeño tamaño, habitualmente emplazadas en el medio rural, donde se ceban pocos animales destinados al autoconsumo. Así, la mayoría se basan en un sistema tradicional de explotación, mientras que las de mayor tamaño presentan instalaciones más tecnificadas. No obstante, puede decirse que se aprecia en el subsector un gran interés por la innovación y la mejora en las condiciones de producción.

Como raza autóctona, hay que destacar el cochino negro canario, cuyo origen exacto se encuentra actualmente en discusión. Según evidencias arqueológicas, apoyadas por los escritos de los primeros cronistas llegados al Archipiélago, el ganado porcino habría estado presente en Canarias desde la época prehispánica. Así, los aborígenes habrían aprovechado su carne como alimento, su manteca para conservas, su piel para vestimenta, e incluso sus huesos, para fabricar útiles y adornos.

Estos animales habrían llegado junto con las distintas oleadas de pobladores procedentes del norte del continente africano, por lo que procederían de las razas porcinas que, anteriormente a la expansión del Islam, habrían sido criadas en esta zona. Esto confiere al cochino negro canario, como posible descendiente de los cerdos existentes en las islas en el momento de la conquista, posteriormente mezclado con razas europeas, una importancia genética indudable.porcino2

Esta raza, caracterizada por su rusticidad, resistencia al medio y temperamento tranquilo, está perfectamente adaptada a las condiciones ambientales de las islas, y al sistema de cría estabulada en pequeñas cochiqueras, llamadas goros. La cría tradicional se basa en el cebado de uno o pocos ejemplares, aprovechando para su alimentación los restos orgánicos sobrantes de la alimentación humana, restos vegetales u otros subproductos como el suero de quesería.

El “Cerdo Negro Canario” fue reconocido oficialmente el año 1997, a través del Real Decreto de actualización del Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España, siendo catalogado con la categoría de Protección Especial, debido a su reducido número de ejemplares. En los últimos años se ha producido un incremento del censo, gracias a distintas iniciativas promovidas por los Cabildos Insulares, así como al esfuerzo de un grupo de ganaderos que han apostado por su recuperación.

La calidad, el sabor de su carne y los embutidos elaborados con ella son muy apreciados por los consumidores isleños.